Antes de almuerzo

Para Bai, marzo, 2006


Y déjame preguntarte otra cosa, ¿no hay cómo volver el tiempo atrás? A veces me gustaría saber qué hacer, y poder responder las preguntas de toda esta gente que me interroga por ti y por los hechos. Qué hechos, les digo, los hechos ahí están. No hay vuelta atrás, y no me importa, y si algo así pasara, todo volvería a ser lo mismo. Tú, inventando, toda excusa, todo pretexto, todo él. Y yo, nada, volvería a hacer lo mismo, a ser lo mismo, a bailar con la máscara que quieres que me ponga, a esperar, siempre a esperarte, a tratar de entender este martillo que no es mío, y que tanto insistes en que sí, que es mío, que me lo regalaste hace tiempo, no sé, te digo que no es mío, de quién es este martillo que ahora todos buscan, este martillo que no entiendo qué hace ahí sobre la mesa, envuelto en una bolsa, si hace poco estaba sobre la mesa, y tú debajo.
Déjame decirte algo más, no te creo. No puedo creer que dejaste de verlo. Porque siempre le tuviste ganas. Las ganas que eran mías, y que dejé de ver cuando comencé a sentirme parte del paisaje. Las ganas que ahora extraño. Y claro, las ganas de dormir, estoy cansado. Todo el mundo me pregunta, y yo no tengo idea. Pregúntenle a él, creo que dije, y luego nada, la patrulla, los golpes, el silencio.

Porqué estás tan callada, hace rato que no hablas. Tengo hambre. Hay alguien en la puerta. Eres tú, que volviste de las compras y me traes un martillo.

 

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Comentarios

No tendrías mi respuesta, te lo dije, no hasta que tú me contestaras. Preguntale a él, me dijiste, irónico. Sabías que saldría enfadada, que no te contestaría, no, hasta que tú me respondieras primero, sabías que me iría derechito a su casa y que lo encontraría tirado en el suelo encharcado de sangre, con una brecha en la cabeza y el martillo a su lado. Sabías que me destrozarías.

Nunca has podido soportar que tus ganas de mí acabaran en su cama, ni las preguntas, ni el porqué sin respuesta...

Me has enviado a su casa esta noche con un "pregúntale a él". Y cuando a mi vuelta te he dejado el martillo ensangrentado, con restos de su cabello y su piel, ahí, encima de la mesa, me lo has negado todo, con una sonrisa que te desfigura y me dan ganas de sacar la bilis. Y me dices que no es tuyo, que no recuerdas. Fue el que te regalé con todas aquellas herramientas y el banco de carpintero... Claro que es tuyo. Claro que lo es.

Y con ese martillo has destrozado la respuesta que me enviaste a buscar a su casa...

Ahora voy a abrirle a la policía: los llamé. Vienen a por tí.

(Gracias Roberto, me ha gustado mucho tu texto.)
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el paradigma del escaso tiempo del tiempo que todos queremos dominar a nuestro antojo jajajaja Buen Post saludos.
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cual tiempo?...si el dialogo del personaje parece estar detenido en gritos sin un horario solo muchas dudas antes de un acontesimiento, me gusto mucho, espero me visite

bendiicion:
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Hola Roberto!
Te escribo aquí, porque he intentado en tu otro blog y no salió nunca mi mensaje.
Solo pasé a saludarte, esperando que estés más que bien y deseándote pases unas muy FELICES FIESTAS!
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Hola, gracias por el comentario, para mí siempre es un gusto pasearme por aquí, y en otro.

Cariños,

Sue
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No hay que tomarse tan en serio a los posts.
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Me encantó como escribes, pocas líneas con historias fuertes y mucha acción.
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Directo, obtuso (angularmente hablando) y profundo.

Saludos.
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despues de pasar por tres conejos de trapo, por un dracula, un par de diamantes (nunca faltan), siete pincoyas y dos buenos amigos llegue aca, en fin una nunca deja de sorprenderse cuando se encuentra con la nariz del sol.
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Parece todo esto interesante y divertido.
Saludos.
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Buen relato amigo mío. Muy bueno.
Siempre sorprendiendo.
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Querido, cuánto tiempo sin pasar por aquí y veo que seguimos en el último post que me dedicaste. Pásate a verme... Un beso.
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Impresionante blog. Maravillada me dejas con tu forma de escribir microcuentos.

Son una pasada.
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Que buen texto! =p

"No hay vuelta atrás, y no me importa, y si algo así pasara, todo volvería a ser lo mismo."

Me quedé impregnada de tus palabras. Gracias n.nU
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que bonito relato. megustó muchísimo.
te leo.
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Excelente, en un ataque de sadismo tambien em hubiese gustado que muera Bai...
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Gracias Juan: puedes matarme...
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Feliz cumpleaños, "Post Urbanos"!
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Tengo hambre y no queda nada en el frigo. Ven, tráeme un poco de queso, de fruta o algo que cocines bueno. Yo pongo el vino y, si quieres, un postre rico.

Puse la mesa en el Rey Muerto...
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Buen relato, excelente clima. Interesante manejo del tiempo.
Veo que en este blog no escribes tanto, ¿por qué?

Saludos y gracias por la visita.
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Bueno, por mi poco interesante manejo del tiempo.

Gracias Lurdena por venir, por leer, por escribir.
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Como siempre Roberto, tú no dejas de sorprender. Excelente escrito, felicitaciones por todo. Te visitaré más seguido, aunque lleve un día en Bligoo.

Un abrazo.

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