Oficios

Sentir el aire frío y contaminado de cada mañana al salir a trabajar. Caminar diez cuadras, todos los días. -Me hace bien, me miento, buenas piernas. Zambullirme en el metro, diez estaciones. Llegar apurada y pintándome, a amarrarme al escritorio. Trabajar con buena cara. Día sin novedades. Saber que falta poco. A las seis salgo. Me voy. De vuelta al Metro, a caminar de nuevo, meterme al local, como todos los días. Bailar, tratar de tomar poco, dormir lo que más pueda. Hoy, imposible, una delegación de japoneses y una despedida de soltero.

 

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Comentarios

Hola!!, es idea mía o por aquí hubieron cambios?

me gusta tu forma de contar las historias, hay algunos antiguos que hacen vibrar la fibra

saludos
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me gusta como escribes!!! genial.
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Que buen reflejo de nuestro tan monótono andar existencial...

Expresarlo, logra en parte, hacerse consciente a ello y si con ésto profundizas más en aquel budista concepto del "aquí y el ahora", también lo harás en mi, absorbiendo tus exquisitas letras, halladas aquí... y ahora

Veo que te lo repiten una y otra vez, yo también lo haré...

FELICITACIONES!
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aprende a disfrutar la rutina,siempre se descubre algo distinto
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Me ha gustado esa vuelta brusca de los acontecimientos, lo que parecía ser un día rutinario en la oficina se transforma en una noche rutinaria de una chica dedicada al oficio más antiguo del mundo.

Y el título, es perfecto.
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Hay una cantidad considerable de mujeres que debe lidiar con ese peso...

Gracias por tu visita y tus palabras.

Muchos saludos!
AnaMaría.
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Uf, qué oficio. Y es una realidad de este porte.
Sabes que me ha gustado mucho lo que he encontrado aquí. Vengo desde El mundo sigue ahi.
Muchos cariños.
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leo tu blog cada día, es entretenido y siempre con neuvas novedades... sin embargo, este me gusta más, me gustaron tus relatos, esa manera simple y sencilla de contar historias urbanas la del bar y la cerveza caliente me ha pasado varias veces y no dud que muchas de las adolescentes con las que trabajé habían estado con un viejo y también con un flaco... me gustan tus historias...
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Ya somos varias entonces, las que preferimos este blog. Historias cortas e intensas. A pesar de esto encontré muy bueno Vértigo.
Nos encontraremos aquí otra vez.
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Tus posts sobre historias urbanas se te dan muy bien, esas historias semi marginales, algo lúgubre en el ambiente, algo de pesadumbre... Muy bien, espero que sigas animado a colgar por aquí. Un beso,
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Me parecen muy entretenidas,tal vez sea en esa brevedad que se encierra un poco de magía urbana, en lo habitual, en lo que dejamos pasar
Auf Wiedersehen!
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¿Cuándo vuelves por aquí? Me apetece leerte ficción. O pásate por mi casa y ficcionamé un comentario ;-)). Un beso,
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Primera vez que visito este blog y lo encontré demasiado genial, me gustan tus historias urbanas, vengo de tu blog "el mundo sigue ahi" que tambien es fantastico!!!
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